Cuando algo así pase, debes recolectar todo aquéllo que afectó, echarlo en una bolsa (el tamaño dependerá del tiempo y a veces se necesitan dos), sacarlo a la calle de adentro y estar convencido de que pasará el camión recolector.
Cuando pase todo lo contrario, puedes decorar todo el interior con las cosas que tal vez más tarde vayan a las bolsas, invitar a pasar a la sustancia (puede ser que viva ahí algun tiempo) y disfrutar el paisaje.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Ta chido, mi güen... Siga escribiendo que poco a poco va construyendo su estilo.
Publicar un comentario