lunes, 17 de diciembre de 2007

i guant mai memoris baq

Los recuerdos vienen y van (cual espasmo), desde comidas familiares de las que tengo imagenes muy clavadas en mi psique, hasta algunos de las últimas visitas-esporádicas y sin mucho contenido, admito-. De unos a otros se han ido debilitando, son ahora más como líneas imaginarias pintadas con gis sobre la banqueta de cemento donde ha pasado ya mucha gente. Algunas veces, siento que lo vivido en la primera parte es como un sueño del que desperté y del que ahora vivo totalmente desligado, que de vez en vez me encuentro en alguna esquina sentado cual teporocho al que reconoces y te provoca una extraña nostalgia.

¿Qué hacer para recuperarlos? para no perder mi formación, para estar siempre conciente de dónde vengo, para darle porqués a algunas de mis acciones... pues gastar tiempo en eso pendejo!! Sí, sí, la respuesta la sé, pero cuesta trabajo cuando estás acostumbrado a otro ritmo, a otras formas, a una vida ya totalmente distinta.

Sé que tengo que hacerlo, una, porque definitivamente quiero, otra, porque es necesario para que la carga, cuando pase lo inevitable, sea menos pesada. Estoy muy seguro que dolerá, pero así se dieron las cosas y ni modo, la decisión se tomó y aquí estoy, como siempre, queriendo solucionar lo resquebrajado por las bifurcaciones del camino, con un pie de un lado y el otro en extremo contrario, partido, justo como el cerebro, como los recuerdos que quiero de regreso.

No hay comentarios: