A veces las cosas pasan cuando menos las esperas, a veces de formas inimaginables. A últimas fechas, han pasado algunas que me hacen sentir diferente el estómago de vez en vez, sobre todo cuando están hablando mis dedos y obtienen respuesta con sonidos de teclas imaginados que se reflejan en mi monitor con un "ya dijo". En esos momentos y entre encuentros con charlas excelentes (entre otras cosas) han surgido los pequeños espasmos agradables que suben y bajan del vientre a la caja toráxica cual vaivén de letras en la conversación o los cambios de tema cuando el contacto es personal. Por tal razón me ví en la necesidad de acudir a mi médico de cabecera (con el afán de no hacer desaparcer los pequeños bienestares, que ya iban en aumento), para lo cual debía tomar el camino de la conciencia, ya que está situado al norte.
-¿Cuáles son los síntomas?-me preguntó mientras yo me sentaba en su sillón imitación piel con una leve sonrisa pintada en la cara.
-Creo que siento un nervio acompañado con algo de felicidad justo aquí- señalé.
-Va y viene o es constante?
-Pues va y viene dependiendo de la intensidad de la conversaciones y encuentros, aunque desde ayer es constante y progresivo, creo.
-Me imagino ha vuelto a consumir esa sustancia...
-Sí.
-Muy bien, veamos- dió dos o tres golpetos en la zona.
-¿Cómo lo ve doc?
-Justo lo que pensaba... aunque ya está en una etapa un poco más avanzada.
-¿Es muy grave?
-Eso dependerá de lo que siga pasando, pero es un claro síntoma de que están surgiendo emociones.
-¿Y cómo hago para que no se vayan?
-Mire- sacó su recetario- debe comenzar por tomar con seriedad el asunto, ya que es delicado-esta vez más, pensé-, ya que lo haya hecho, deje fluír las cosas de forma natural y manéjelas con la más estricta sinceridad, así logrará que el espasmo se convierta en una refrescante sensación constante y creciente. No se preocupe, no le va apasar nada- y me entregó el papel.
-Gracias, cuánto le debo?
-Ya veremos.
Emprendí el regreso con el espasmo latiente sintiendome muy bien por haber resuelto las interrogantes y convencido de hacer caso a las recomendaciones.
Llegando te ví y el nervio vino fuerte con esperanzas de crecer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
jajajaja, está excelente Mendo!! te imaginé perfecto todo chaparrillo sentandote en el sillón con el Doc, que eres tu también, pero visualicé a un viejito de pelo blanco. Pues sí Mendo, a hacerle caso a las recetas del doitor!!! yo por lo pronto tengo consulta una o dos veces por semana de aquí pa´ delante.
Te veo!!
Échate unas tums... y acabemos con indigestiones amorosas.
Publicar un comentario